
Las excavaciones del ICAC y del Instituto Nacional del Patrimonio de Túnez han permitido documentar por primera vez la planta casi completa de una vivienda númida y continuar el estudio de las estructuras urbanas y defensivas del asentamiento
Del 16 de septiembre al 6 de octubre de 2026 se ha llevado a cabo la segunda campaña de excavación arqueológica en el yacimiento de Sidi Saïd, situado en Bargou (Siliana, Túnez), en el marco del acuerdo de cooperación internacional entre el Instituto Nacional del Patrimonio de Túnez (INP) y el Instituto Catalán de Arqueología Clásica (ICAC). Los trabajos han profundizado en el conocimiento de la organización urbana del asentamiento, ocupado durante el período númida, entre los siglos V y III a. C., y han aportado nuevos datos sobre las características de las viviendas, las técnicas constructivas y la cultura material.
La intervención ha sido dirigida por los investigadores Yamen Sghaïer y Chokri Touihri, del INP, y Maria Carme Belarte y David Montanero, del ICAC, con la participación de investigadores, conservadores y estudiantes de Túnez y Cataluña.
Una casa númida con la planta casi completa
Uno de los resultados más destacados de la campaña de 2026 ha sido la documentación, por primera vez, de una casa númida con la planta prácticamente completa. El edificio se encuentra en la zona 3, en el sector nordeste del asentamiento, y presenta una organización compleja, con varias estancias.

La construcción se remonta al siglo IV a. C., o posiblemente a un momento anterior, y experimentó diversas reformas a lo largo de su período de uso. La casa estaba adosada a la muralla que delimitaba y protegía el asentamiento, una estructura defensiva que ya se había documentado durante la campaña de 2025 en otro sector del yacimiento.
El hallazgo permite avanzar en la reconstrucción del urbanismo de Sidi Saïd y en el estudio de la relación entre los espacios domésticos y el sistema defensivo del asentamiento.
Nuevos materiales para conocer la vida cotidiana
En la zona 1, adyacente al área excavada durante la intervención preventiva de 2017-2018, los trabajos han ampliado la información sobre las técnicas constructivas, los materiales empleados y el equipamiento doméstico, especialmente los hogares.
Las excavaciones también han proporcionado un conjunto numeroso de objetos en un excelente estado de conservación, algunos de los cuales se conservan casi completos. Entre los hallazgos destacan las cerámicas, tanto de producción local como de origen cartaginés, así como diversos objetos destinados a sostener recipientes sobre el fuego. Este conjunto constituye una fuente de información relevante para estudiar los hábitos domésticos y los contactos entre las comunidades de la región.
Un asentamiento ocupado entre los siglos V y III a. C

El yacimiento de Sidi Saïd se descubrió a raíz de las obras de ampliación de la carretera nacional GP4, que conecta El Fahs y Siliana pasando por Bargou. Las obras afectaron al extremo sur del asentamiento y motivaron una intervención arqueológica preventiva entre diciembre de 2017 y abril de 2018.
Aquella actuación permitió identificar un urbanismo de cierta complejidad y una muralla, datados provisionalmente a mediados del primer milenio a. C. También puso de manifiesto el excelente estado de conservación de las estructuras arquitectónicas, la riqueza de los materiales arqueológicos y la ausencia de ocupaciones posteriores.
Las campañas desarrolladas en 2025 y 2026, en el marco de la cooperación entre el INP y el ICAC y con el apoyo de la Fundación Palarq, han confirmado el potencial arqueológico del yacimiento y han permitido precisar su cronología. Las estructuras documentadas indican que el asentamiento estuvo en uso entre la segunda mitad del siglo V y finales del siglo III a. C.
Prospecciones en una necrópolis prerromana
Paralelamente a las excavaciones, la campaña de 2026 ha dado continuidad a los trabajos de prospección del entorno del yacimiento iniciados el año anterior. En esta área se había localizado una necrópolis prerromana, cuya exploración ha continuado durante esta intervención.
Hasta el momento, el conjunto está integrado por al menos 85 monumentos, un dato que abre nuevas vías de investigación para profundizar en las prácticas funerarias y en las características de las comunidades que ocuparon este territorio durante la Antigüedad.


